Paralizan el derribo de un almacén de la Térmica de Velilla

Los alcaldes de Guardo y Velilla logran el compromiso de Ibedrola de frenar la demolición «por el interés del edificio para la comarca»
JOSE CARLOS DIEZ / GUARDO
Los teléfonos del alcalde de Guardo, Juan Jesús Blanco y de la alcaldesa de Velilla, Belinda Mencía, no pararon de realizar llamadas en la mañana de este miércoles con la intención de paralizar la destrucción de uno de los mejores edificios de la central térmica que Iberdrola está desmantelando en Velilla.
“Subo todos los días a Velilla y me llamó la atención ver una grúa desmontando los cristales de las ventanas del almacén” alertaba a primera hora el regidor guardense. “Este es el primer paso para la demolición de un edificio que puede ser un portento para la comarca”, comentaba a El Norte de Castilla y a la alcaldesa velillense.
Ambos comenzaron a gestionar con diferentes responsables de la eléctrica la paralización de esta demolición que, si bien se encontraba dentro del plan de desmantelamiento de la central, que contempla devolver todos los terrenos a su estado original, sí que se admiten adendas si todas las administraciones implicadas están de acuerdo, esto es el propio Ayuntamiento de Velilla, la Junta de Castilla y León y el Ministerio.
Tras múltiples llamadas, finalmente se conseguía la confirmación por parte de Iberdrola de que se paralizaba el desmontaje del edificio y que se continuaría el desmantelamiento por otras instalaciones que no tuvieran tanto interés para la comarca.
El edificio en sí se trata de un almacén compuesto de dos plantas y un sótano que se construyó justo antes que el grupo II de la central. Precisamente, la chimenea de este nuevo grupo iba a construirse en el lugar donde se encontraba el anterior almacén y, para albergar los almacenes, se construyó este nuevo edificio. “Es un edificio con una construcción sólida, que costaría millones volver a construir con esas características”, comentaba Blanco, que trabajó en su momento en una de las empresas que participó en la construcción.
Este almacén que albergaba todo tipo de herramienta y piezas de reposición para el correcto funcionamiento de la Central, está completamente diáfano por dentro, salvo algunos cuartos de administración y el muelle de carga y el montacargas, servicios que pueden ser útiles para una nueva empresa.
“Llevamos tiempo trabajando con Iberdrola para que, además de cedernos diversas instalaciones, se impliquen directamente con la implantación de nuevos proyectos, atraídos o apoyados por ellos, que puedan ayudar a generar empleo y riqueza en la comarca”, explicaba Mencía.
“Son espacios que pueden dar oportunidades a la comarca. Una de las mayores dificultades en la inversión es tener unas instalaciones adecuadas. Tener este edificio facilita mucho la creación de nuevas empresas y el establecimiento de nuevas actividades. Además, excusa al propio emprendedor de una inversión que, en ocasiones, paraliza el desarrollo de un proyecto”, explicaba Blanco.
Ambos alcaldes están inmersos en la búsqueda de nuevos proyectos empresariales para la comarca y disponer de este edificio puede hace que haya proyectos que se materialicen en los próximos meses o años.