El fuerte calor marca la fiesta del Carmen en la ermita de Cristo del Amparo de Guardo

La campa acogió la misa y una procesión y fue escenario también para los quince puestos de la feria de alimentos y artesanía
JOSE CARLOS DIEZ / GUARDO
Guardo celebró ayer con mucha devoción y con un calor sofocante la romería en honor a su patrona, la Virgen del Carmen que, cada 16 de julio, hace que los guardenses peregrinen en masa a la campa de la ermita del Santo Cristo del Amparo.
Allí se encontraba desde primera hora de la mañana la feria de alimentos y artesanía, con 15 puestos de todo tipo, desde joyas de plata hasta tuppers, pasando por los dulces y artesanías de las monjas de Toral de los Vados (León) y morcillas de Cillamayor y quesos. Aunque quien hizo su verdadero “agosto” en la feria fue el puesto de helados que tradicionalmente acude, donde había un continuo flujo de fieles acudiendo a refrescarse.
Como en toda romería, se celebró una procesión alrededor de la campa y una misa campestre, en el exterior de la ermita, con una zona cubierta por lonas para dar sombra a los asistentes, como ya se hiciera en años anteriores aún sin tanta necesidad como en esta ocasión, una de las más calurosas de las últimas décadas. No fue el único acto religioso, pues a las 18 horas se celebró una segunda eucaristía en honor a la Virgen del Carmen.
Sí que es cierto que, aunque el flujo de fieles fue constante y numeroso, la gente aguantaba poco tiempo al sol, pues el calor y el sol eran infernales.
Durante toda la jornada, la feria estuvo animada por dulzainas y tamboriles, que también acompañaron al reparto de bollos preñados y bebidas.
Por la tarde, se celebraron juegos populares como los bolos, con premios donados por el comercio local, además de juegos e hinchables para los niños.
Finalmente la jornada se cerró con la actuación del grupo de folk “Son de Ayer” y el reparto de chocolate y bizcochos a cargo de la Cofradía del Carmen.