Guardo

Los transportistas guardenses conservan la tradición de engalanar sus vehículos

Celebración de la misa de San Cristobal al aire libre

Un camión con el frontal decorado transporta la imagen del santo

Procesión de camiones por las calles de Guardo

Una de las cabezas tractoras decoradas

La festividad de San Cristóbal se mantiene aunque ha perdido fuerza por la caída del sector industrial y de la minería

JOSE CARLOS DIEZ / GUARDO

La localidad de Guardo ha vuelto un año más a celebrar con devoción y sonoridad de mano de los camioneros la festividad de San Cristóbal. Los transportistas no dudaron en tomar la calles del municipio con sus vehículos y sus atronadoras bocinas, con las que pusieron un toque especial a la festividad de su patrón.

La celebración comenzó en la mañana del sábado, con el engalanado de los camiones y una misa, por la tarde, en la ermita de San Cristobal, situada junto al puesto comarcal de la Cruz Roja, en la carretera que une Guardo con Velilla.

Allí se rindió homenaje a los compañeros de profesión fallecidos durante este año, después de que el cura hubiese bendecido todos los vehículos y a sus conductores.

A esta misa, a la que acuden cada año vecinos de la localidad, camioneros, mineros, conductores y taxistas, acudió también el alcalde de la localidad, Juan Jesús Blanco, que acude asiduamente a esta celebración.

Tras este momento, comenzó un desfile de camiones por las calles de la localidad, en el que quince camioneros recorrieron las calles de Guardo con sus cabezas tractoras engalanadas con globos, banderines y guirnaldas, con motivo de la festividad de San Cristóbal, patrón de los conductores. Un ruido ensordecedor salía de las bocinas de todos los camiones que, bajo la atenta mirada de los guardenses, recorrían las calles principales de la localidad, la Avenida de Asturias, la Avenida de Castilla y León, Calle Cooperativa, Jorge Manrique y Paseo del Ayuntamiento, entre otras, a las que se sumaron después los barrios

Esta tradición que se remonta a los años cincuenta y sesenta, cuando los camioneros de Antracitas de Velilla decoraban sus camiones para montar a los más pequeños del Guardo, en las carrozas que preparaban. Ese concurso se ha perdido, pero gran parte de los camioneros siguen teniendo la ilusión de festejar a su patrón y, los que el sábado no tenían viaje, salieron a la calle. No obstante, las redes sociales sacaban ayer a la luz fotografías antiguas de aquellas carrozas, pidiendo en algunos casos que se recuperase aquella tradición.

No faltaron los caramelos para los más pequeños durante todo el desfile, que también recorrió los barrios de la localidad para acercar la fiesta a todos los guardenses. Lo que sí se notó en el desfile fue una disminución considerable de los participantes, en parte por la reducción del negocio de la minería, así como por la pérdida de población y de puestos de trabajo que se está produciendo en la comarca.

Así, los quince camiones participantes este año reducen a la mitad la treintena que participó en el desfile hace dos años y en una tercera parte los participantes del año pasado.

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