EN TRES MINUTOS «Hay que olvidar el empleo público y crear pequeñas empresas»

Toni Speranza Hostelero italiano afincado en Guardo
JOSE CARLOS DIEZ / GUARDO
Toni Speranza es un italiano que decidió hace trece años montar su negocio en Guardo y que, desde entonces, no ha parado de evolucionar, incluso en las peores etapas de crisis económica. Después de haber alquilado un bar, decidió montarse su propio negocio, y posteriormente, el Ristorante da Toni. Ahora se plantea la posibilidad de abrir un tercer negocio, cuando ya da trabajo a seis personas y ofrecerá un nuevo puesto de trabajo.
-¿Cómo comenzó la andadura en Guardo?
-Lo primero que hice al llegar fue abrir un bar, con horno de pizzería. Por aquel entonces, comencé en el antiguo Alaska, para darme a conocer.
-¿Por qué decidió abrir este negocio?
-Mi carrera como hostelero viene de largo. En Italia también me dedicaba a esto, y tenía un restaurante en un sitio turístico, en Tropea, que también era pizzería. Después, por varios acontecimientos, me vine aquí para ver nacer a mi hijo. Cuando vine a Guardo me ambienté muy rápido y creí que era bueno empezar pronto. Rápidamente cogí el Alaska y lo ambienté como pizzería. Allí estuve siete años, y la respuesta de la gente fue buenísima.
-Invirtió en una población como Guardo, en crisis…
-Como se dice en Italia: «la necessità aguzza l’ingegno» (la necesidad agudiza el ingenio). Cuando uno se va a un sitio nuevo, tiene la necesidad de trabajar, y eso es lo que he hecho, primero con un bar alquilado, luego con la cafetería-pizzería, y ahora con el restaurante. La necesidad me hizo tirarme de cabeza en este proyecto, hasta el momento ha ido muy bien, gracias a todos los guardenses, y ahora estoy pensando en abrir las puertas a un tercer proyecto, también de hostelería.
-¿La crisis ha afectado a la hostelería?
-La verdad que yo personalmente no puedo quejarme mucho, pero se respira el pesimismo en el ambiente y sí que ha bajado el número de clientes. Aún así, la acogida de Guardo es fantástica y no puedo más que dar las gracias.
-¿Aconsejaría a la gente invertir en Guardo y abrir su negocio aquí?
-Por supuesto. Es lo que he estado haciendo yo y hasta ahora me ha ido muy bien. Espero que haya muchos jóvenes con nuevas iniciativas, que quieran establecerse aquí y hagan que Guardo vuelva a renacer. Lo primero que hay que hacer es recuperar el optimismo y olvidarnos del empleo público y crear una pequeña empresa. Creo que eso a Guardo le vendría muy bien.